
No hay ninguna empresa que pueda funcionar de forma completamente independiente sin la participación de partes interesadas externas, como son diversos socios, proveedores, organismos públicos, etc. La cooperación en diferentes ocasiones, con la participación de varias partes interesadas, es crucial para el buen funcionamiento no sólo de una empresa social, sino de cualquier negocio existente, debido a que incluso las entidades que están "en la cima de la cadena alimentaria" no pueden confiar exclusivamente en su suerte o en su éxito durante un largo periodo de tiempo, sin llegar a un punto en el que simplemente se queden sin ideas innovadoras. En ese punto el problema que se plantea es cómo conseguir resolver problemas y crear nuevos productos y servicios para satisfacer las necesidades de los clientes. Aquí se propone una valiosa solución, los procesos colaborativos conocidos como co-creación, co-diseño y co-working (o co-trabajo).
Co-creación
La co-creación es un método utilizado para involucrar a una amplia gama de partes interesadas que normalmente no participarían en tu proceso normal de trabajo, incluidos los clientes, que normalmente son las personas que más importan. Las personas, o entidades, con las que se puede co-crear pueden ser diversos actores del ecosistema de tu empresa, cada uno de los cuales aporta un valor añadido al proceso de innovación, garantizando que los productos o servicios finales proporcionados se ajusten estrechamente a las necesidades de los usuarios finales o den también una solución a sus problemas.
Pero, ¿cuál es la definición oficial de "co-creación"? No hay una universal, pero dicho con las palabras más sencillas, la co-creación representa una situación en la que las empresas implican a actores externos (proveedores, socios, clientes, diversos organismos públicos y responsables políticos, etc.) en los llamados procesos de ideación y desarrollo. La idea de la "co-creación" no es absolutamente nueva, pero de hecho el término en sí fue popularizado por un artículo de la "Harvard Business Review", publicado en la década de 2000, en el que los autores ponían el foco en la relación entre una empresa y los clientes. En este sentido, la co-creación es realmente útil para las empresas sociales, ya que hay muchas entidades que mantienen sus nuevos productos o servicios de forma estrictamente interna, lo que limita así su oportunidad de ver las cosas desde un ángulo diferente y recibir un feedback real de los representantes del grupo objetivo para el que se está creando. De hecho, la co-creación ayuda a las empresas a cooperar y a recibir ideas nuevas, innovadoras y frescas, saliendo de su zona de confort, y facilitando la recepción de respuestas de preguntas a las que no tienen respuesta internamente. El objetivo principal de todo el proceso de co-creación es ver los problemas existentes desde una perspectiva nueva y fresca y crear mejores productos y servicios basados en las soluciones identificadas.
¿Cómo funciona el proceso de co-creación en la vida real?
Hay varias formas en las que una empresa puede involucrar a actores externos y participar en un proceso de co-creación para que estos actores formen parte de sus procesos de ideación y desarrollo. De hecho, es muy probable que no muchos/as de vosotros/as hayáis pensado en muchas técnicas tradicionales de investigación y desarrollo, como por ejemplo la realización de encuestas y grupos focales entre los usuarios finales de una empresa concreta, tratando de conocer mejor sus preferencias y las cosas que cambiarían de la forma en que esta empresa funciona actualmente. Estos tipos "antiguos" de compromiso con los clientes son ejemplos típicos de un proceso de co-creación, ya que implica a una empresa y a sus clientes. Por supuesto, con los recientes desarrollos en el ámbito de las nuevas tecnologías, hay muchas otras formas en las que las diferentes partes interesadas pueden participar en el proceso de co-creación, es decir, a través de diversos programas informáticos más modernos, foros de Internet, redes sociales, etc., que permiten que el proceso de co-creación se produzca en todas las fases del proceso de desarrollo, desde la evaluación de la idea inicial, pasando por la revisión del producto o los servicios creados, hasta su comercialización en el mercado. Algo que hay que tener en cuenta y recordar es el hecho de que cuando un cliente o un proveedor que participa en el proceso de co-creación tiene la sensación de que su palabra es escuchada, naturalmente se compromete más con el éxito de la empresa.
¿Cuáles son los beneficios de un proceso de co-creación eficaz?
La eficacia del proceso de co-creación puede medirse por el nivel de satisfacción de los actores participantes. Un proceso bien estructurado aporta valor añadido en todos los procesos de la gestión de un negocio, empresa, empresa social, etc. En los próximos párrafos se explican con más detalle las diferentes formas en que este proceso genera valor:
Diseño y desarrollo de mejores productos y servicios, basados en las necesidades del cliente: Probablemente el activo más valioso que se obtiene al participar en un proceso de co-creación es crear algo nuevo. No existe ninguna empresa que no quiera ser única y crear productos y servicios que sus competidores no sean capaces de hacer. Desgraciadamente, esto podría considerarse imposible debido a la participación de las mismas personas con la misma forma de pensar cada vez que se trata de crear y desarrollar nuevas ideas de innovación En cambio, aplicando procesos de co-creación se obtendrán nuevas ideas que, aunque no sean propiamente “nuevas”, pueden suponer un cambio significativo. La co-creación permite investigar nuevos puntos de vista e incluso no será necesario predecir cuáles son las preferencias de sus usuarios finales, ya que gracias al proceso de co-creación, ellos mismos podrán hacerlo, dando como resultado nuevos productos y servicios que reflejen al 100% la forma de pensar del usuario final.
Mejora de los resultados financieros: El proceso de co-creación puede hacerte ahorrar recursos financieros y ayudarte a aumentar tus ingresos. Pero, ¿cómo exactamente? Puedes ahorrar grandes sumas de los costes que se suelen gastar en investigación y marketing, por ejemplo. A través del proceso de co-creación podrás tener acceso directo a tus grupos objetivo trabajando estrechamente con ellos y recibiendo de ellos opiniones de forma regular sin necesidad de invertir adicionalmente en este tipo de servicios. Además, al tener la oportunidad de recibir feedback directo de tus clientes potenciales te dará la oportunidad de diseñar o perfeccionar un producto o servicio para satisfacer las necesidades del mayor número posible de usuarios finales, aumentando los ingresos por ventas.
La creación de ideas innovadoras e inesperadas: El personal de cada entidad está formado por especialistas y expertos en el campo en el que trabajan y se especializan. Por supuesto, esto no tiene nada de malo, pero cuando se trata de hacer una lluvia de ideas nuevas e innovadoras, existe una gran posibilidad de que tu equipo fracase en esta tarea, ya que seguirán pensando de la forma en que hacen su trabajo. Por defecto, su objetivo será idear siempre productos y servicios interesantes, y el proceso de co-creación te ayudará a ello añadiendo nuevos actores en el mapa de trabajo. No es necesario que estos actores sean personas a quienes contemples contratar algún día en el futuro, pero su visión y forma de pensar pueden aportar algunas ideas valiosas, incluso cuando se trata de personas que no tienen, a priori, la experiencia necesaria en absoluto. Involucrar a actores externos a través del proceso de co-creación te permitirá enfocar tu forma de hacer las cosas desde una perspectiva totalmente nueva.
Establecer asociaciones con una amplia gama de partes interesadas: Es habitual, sobre todo en las empresas más grandes, la falta de comunicación entre los distintos departamentos: es el llamado "efecto silo". Este efecto también puede utilizarse en el contexto del trabajo entre diferentes entidades. Por ejemplo, una empresa social del sector de la gastronomía, el patrimonio culinario y la alimentación no piensa en las últimas tendencias existentes en una empresa de software. La empresa social siempre contratará a personas que tengan un conjunto específico de conocimientos y habilidades en el ámbito de la gastronomía, la alimentación, etc. La co-creación permite a la entidad involucrar nuevas habilidades al incluir a personas externas en el proceso.

Co-diseño
Mientras que el término "co-creación" se refiere a un proceso de cooperación entre varias partes interesadas,, sobre todo mediante el intercambio y la puesta en común de ideas y experiencias, el concepto de "co-diseño" (también llamado diseño participativo) presenta la oportunidad de crear (es decir, materializar las ideas) con actores externos. Las principales diferencias entre ambos procesos son que la co-creación se utiliza principalmente en la fase de ideación de un producto o servicio, cuando se generan nuevas ideas, mientras que el co-diseño tiene mucho que ver con el diseño propiamente dicho de un producto o servicio.
¿Cómo funciona el proceso de co-diseño en la vida real?
Como ya se ha explicado, los complejos problemas que existen hoy en día y que desafían al mundo en el que vivimos son demasiado amplios para que puedan ser abordados por una sola disciplina. Esta es la razón por la que en el proceso de co-diseño participan tantos actores: proveedores, socios, clientes, diversos organismos públicos y responsables políticos, etc. El proceso de co-diseño les permite enfrentarse a problemas complejos y desarrollar un "plan de acción" necesario para mejorar su experiencia actual y co-crear una solución nueva e innovadora para dichos problemas.
El proceso de co-diseño requiere la participación de muchos actores, lo que significa que normalmente se definen previamente funciones y responsabilidades específicas entre ellos según el contexto. Por ejemplo, imaginemos que se trabaja con un proveedor de alimentos para mejorar la forma de vida de las personas sin hogar. Aplicando un enfoque de co-diseño para la resolución de este reto, se necesitará reunir a las diferentes personas y organizaciones implicadas para obtener una imagen completa del panorama de oportunidades y co-crear nuevas soluciones. Por ejemplo, este grupo de actores podría incluir: personas sin hogar (ya que son el grupo objetivo inicial), profesionales que trabajan con personas sin hogar, responsables políticos, estructuras gubernamentales, proveedores, etc. En última instancia, el alcance o la escala del proyecto determinará cuántos actores están representados, así como en qué momento del proceso contribuirán cada uno de ellos.
Por lo general, los pasos clave de un proceso de co-diseño son los siguientes:
¿Cuáles son los beneficios de un proceso de co-diseño eficaz?
Abordar un reto desde una mentalidad de co-diseño ayuda a garantizar un proceso exitoso y unos resultados que tienen sentido para las personas. En los siguientes párrafos se explican con más detalle las diferentes formas en que este proceso genera valor:
El co-diseño permite a todos los implicados ser un agente activo del cambio. El diseño de las soluciones futuras no se limita a grupos específicos de personas, sino que todos, incluidos los usuarios, clientes o empleados, pueden participar en él, de modo que sus necesidades y experiencias adquieren mayor relevancia;
El co-diseño ayuda a conectar mejor a todas las partes interesadas e impulsa la colaboración entre disciplinas;
El proceso de co-diseño fomenta la motivación de todos los implicados y también aumenta la apertura a la innovación y al cambio;
El co-diseño conduce a soluciones más inclusivas y creíbles;
El co-diseño se centra en la realización y la aplicación, lo que permite obtener productos o servicios más específicos y diferenciados.

Co-working o co-trabajo
En palabras sencillas, el co-working se da cuando personas de diferentes orígenes o entidades se reúnen en un espacio neutral con el objetivo de trabajar de forma independiente en diferentes proyectos, o en grupos en los mismos proyectos. El entorno de co-trabajo es diferente del espacio de trabajo de la oficina tradicional, porque las personas del entorno de co-trabajo no suelen trabajar para la misma organización. Un espacio de co-trabajo típico ofrecerá las mismas comodidades que en una oficina tradicional, o incluso más. Una diferencia importante entre la oficina y el espacio de co-trabajo es la flexibilidad que ofrece este último.
¿Cuáles son los beneficios del co-trabajo?
Hay varias razones por las que la gente prefiere trabajar en un espacio de co-trabajo en lugar de hacerlo desde casa o en la oficina. En los siguientes párrafos se explican con más detalle las diferentes formas en las que el co-working genera valor: