Selecciona un problema social - La mayoría de las veces los empresarios/as están motivados por una causa.
Examina tu problema - Incluso si tienes una implicación individual con el problema social que intentas abordar, eso no te convierte en un/a profesional. Tómate el tiempo necesario para aprender todo lo que hay que saber sobre la naturaleza de tu esfuerzo.
Obtén una perspectiva global - Los sitios web internacionales, los blogs y las redes sociales, las redes empresariales sociales locales y mundiales, los eventos y conferencias y los medios de comunicación tradicionales son sólo algunas de las muchas opciones accesibles.
Comprender los marcos jurídicos - La estructura jurídica de tu empresa afectará a su estructura, gobernanza, fiscalidad, normativa y capacidad de atraer inversiones y clientes.
Crear una estrategia empresarial sólida, a menudo conocida como lienzo del modelo de negocio (Business Model Canvas) - Es el momento de poner en marcha tu investigación y crear una estrategia empresarial. Los objetivos y las tareas, las estrategias eficaces y las mediciones del éxito son esenciales para diseñar un plan de negocio, por ejemplo:
Investigar las posibilidades de financiación - Encontrar los medios y el dinero para lanzar una empresa es uno de los obstáculos más difíciles para los emprendedores/as, especialmente para los emprendedores/as sociales. Es beneficioso conocer primero las múltiples formas de financiación accesibles, como las diversas fuentes de financiación del sector privado o la financiación de organizaciones no gubernamentales.
Contratar personal cualificado - La contratación de personas cualificadas sigue la misma pauta que la contratación de cualquier tipo de empresa. Reunir un equipo que combine habilidades prácticas, empresariales y de negocios ayudará mucho a tu empresa. Sin embargo, trabajar para una empresa con una misión social puede requerir un mayor nivel de dedicación, y cualquier trabajador potencial debe ser consciente de lo que se espera de él/ella, por ejemplo, la flexibilidad en los horarios de trabajo, las posibles horas extras o los cambios en el modo de vida.
Crear una cultura empresarial - Una campaña es una parte importante de una empresa social, pero la cultura propia de la empresa también es crucial. Para una empresa que persigue un valor integral, la cultura también debe estar integrada, combinando el pensamiento tradicional sin ánimo de lucro con el pensamiento tradicional con ánimo de lucro.
Ir a nivel mundial - Una vez que tu empresa social tenga una base firme y esté proporcionando beneficios tanto económicos como sociales, puede ser el momento de dar a conocer tanto tu empresa como el problema social que estás abordando. Tener una presencia mundial puede proporcionar varias ventajas. Puede suponer dinero adicional, posibilidades de ampliar su efecto beneficioso, una mayor concienciación sobre el problema social a enfrentar y el interés por trabajar con tu empresa.
Como resultado, podrás crear tu propia empresa social sobre la base de un plan de negocio bien establecido y un concepto de mercado bien pensado y probado, para lo cual las lecciones posteriores de nuestro Programa de Formación SAGA te proporcionarán conocimientos y orientación específicos.