
La empresa Tierra Inquieta nace en 2019 de la mano de Manuel Gil, con la misión de crear innovadores untables a partir de productos de máxima calidad procedentes de la agricultura extremeña.
En este sentido, el concepto de "Tierra Inquieta" nace de la unión de dos ideas fundamentales: los alimentos cultivados en la tierra extremeña y la inquietud de su fundador por innovar y dar respuesta a las nuevas necesidades del mercado alimentario regional, dando lugar a una gama de cremas de untar elaboradas con ingredientes como el aceite de oliva regional o las mejores hortalizas, respetuosas con el medio ambiente y con un nuevo grupo de consumidores comprometidos con la sostenibilidad, los productos locales y la alimentación vegetariana/vegana.
"Tierra Inquieta" integró con éxito el amor de su fundador y de su equipo por la zona rural de Extremadura, pero también por su gastronomía. Se trata de la materialización de los deseos de Manuel de crear un impacto positivo en su comunidad, construyendo una marca de patés ecológicos/vegetarianos extremeños, en la que se apuesta por los sabores naturales y por ser una alternativa saludable y original en la alimentación, en la que se pueden salvar los productos de los alérgenos.
Pero, ¿cómo surgió la idea de una empresa con tanto impacto social? Manuel Gil vio una oportunidad de mercado en el sector de las cremas de untar ecológicas y veganas, que aportaran nutrientes de calidad a los consumidores, elaboradas con aceite de oliva virgen extra y productos autóctonos de alta calidad de Extremadura, y formuladas específicamente para evitar cualquier alérgeno. Este proceso sólo fue posible gracias a la co-creación de su fundador con el centro de investigación CTAEX (Centro Tecnológico Agroalimentario de Extremadura) y su propio padre, cocinero investigador en un restaurante de Los Santos de Maimona (Extremadura).