Habilidades organizativas: son las habilidades que te ayudan a mantenerte centrado/a en diferentes tareas, a utilizar tu energía, tiempo, espacio físico y capacidad mental, etc., de forma eficaz y eficiente para conseguir el resultado deseado.
Habilidades blandas: son un conjunto de rasgos de personalidad productivos que caracterizan las relaciones de una persona en un entorno social. Estas habilidades pueden incluir gracias sociales, habilidades de comunicación, habilidades lingüísticas, hábitos personales, empatía cognitiva o emocional, gestión del tiempo, trabajo en equipo y rasgos de liderazgo.