"Ninguna persona es una isla, y eso nunca es tan cierto como en el comercio. Ninguna empresa funciona por sí sola, y si dejas fuera de juego a un proveedor clave, te encontrarás varado muy rápidamente".
En los últimos años, las empresas sociales se han vuelto cada vez más populares, sirviendo como uno de los principales canales a través de los cuales las sociedades gestionan y hacen frente a diversos desafíos. Por lo tanto, para que una empresa social cree un valor social real y se dedique a actividades comerciales para lograr la viabilidad económica, debe adoptar diferentes modelos de negocio. Las empresas sociales suelen esforzarse por encontrar formas nuevas e innovadoras de reducir los costes de producción y entrega, para poder proponer bienes/servicios/experiencias asequibles a los necesitados. Por ello, a menudo se ven obligadas a alcanzar sus objetivos atrayendo recursos de partes interesadas externas, como patrocinadores, colaboradores, clientes, proveedores, etc. Además, las relaciones establecidas con entidades externas suelen ayudar a los emprendimientos sociales a aumentar su credibilidad y conocimiento en el mercado.
Sin embargo, en el proceso de desarrollo del plan de negocio de una empresa social, se recomienda identificar a varios actores externos y partes interesadas. Este paso es de gran importancia para el buen funcionamiento de cada empresa social, ya que los proveedores, distribuidores y diversos socios tienen un papel estratégico en la entrega de cualquier producto o servicio, y en todo el proceso en general.
La lista con los socios externos a considerar podría incluir:
Empresas (pequeñas y grandes);
Escuelas de negocios locales y otras instituciones académicas;
Organizaciones profesionales;
Proveedores;
Competidores directos o indirectos;
Asociaciones locales y regionales;
Residentes de la comunidad local y regional;
Instituciones y autoridades gubernamentales, etc.
Si te cuesta decidir e identificar con qué entidad la cooperación será más valiosa en términos de recursos y beneficios, puedes hacerte la siguiente pregunta "¿Cuál de estos socios potenciales apoyará bien la misión de mi empresa, al tiempo que me ayudará a hacer un uso eficaz y eficiente de mis escasos recursos?" Para identificar a los actores externos cuya visión, misión e intereses encajen con los tuyos, empieza a pensar en el valor social que, a través de tu empresa, te gustaría crear para la sociedad y establece tus necesidades trabajando hacia atrás desde tu objetivo. Los socios con los que te gustaría contar vendrán determinados por cuáles son tus necesidades.
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Una vez que hayas decidido cuál de los socios o proveedores añadirá valor a tu empresa social y con quién será beneficioso trabajar,es importante comprender la esencia de la cooperación con los proveedores y ser precavido/a con respecto a los aspectos específicos que garantizarán el buen proceso de funcionamiento.
Ya deberías saber que, en la cadena de suministro, el usuario final es sólo uno, y todos los demás son proveedores. Y para que los usuarios finales final signa buscando tus productos y servicios, tienes que mantenerlos mediante esfuerzos conjuntos con tus proveedores. Puedes hacerlo siguiendo algunos de estos pasos básicos:
Investigar los antecedentes del proveedor – Los proveedores influyen en el trabajo de toda la empresa social. Por ello, debes asegurarte de que los proveedores a los que dés acceso a tu entidad tengan las competencias necesarias para cooperar contigo en el nivel adecuado. La estabilidad financiera, la ausencia de violaciones de la ley, la buena imagen en el mercado, la capacidad, los conocimientos técnicos, la gestión, la mentalidad y los valores son algunos de los criterios de evaluación al inicio de tu cooperación. Si hay algo que te preocupa sobre los antecedentes del proveedor, es bueno aclararlo en este preciso momento, en lugar de que amenace vuestra relación más adelante. Para las pequeñas y medianas empresas, incluidas las empresas sociales, la investigación inicial de los proveedores es de vital importancia debido a la falta de recursos adecuados, donde cada error en la elección del proveedor correcto puede llevar a consecuencias adversas.
Centrarse en el contrato – El contrato debe considerarse como un "acuerdo matrimonial" entre el proveedor y tú, es decir, es la forma de garantizar que la cooperación a largo plazo beneficiará a ambas partes. Cuando se tiene un contrato con el proveedor, los desacuerdos durante su aplicación serán menores en comparación con los casos en los que no se tiene. Esto se debe a que, ya en el proceso de negociación, se perfilan con precisión los parámetros básicos del trabajo conjunto. Así, incluso antes de que comience el proceso de cooperación propiamente dicho, ya se ha hablado de todo y de cómo se debe actuar. Los derechos y obligaciones bien descritos en el contrato dan a ambas partes la oportunidad de trabajar con tranquilidad.
Búsqueda de la innovación – Los proveedores suelen ofrecer nuevos productos y mejoras en los servicios. Todas estas mejoras permitirán a tu entidad social avanzar más rápidamente, y los resultados del trabajo bien hecho motivan a las partes a aportar ideas aún más innovadoras, por lo que la colaboración es imprescindible.
Evaluación de los proveedores - Se recomienda evaluar y dar retroalimentación a tus proveedores para poder desarrollar juntos vuestros puntos fuertes y reducir los puntos débiles. Debes ser consciente de lo que hay que evaluar exactamente, ya que los criterios estándar se dividen en varios grupos: precio, entrega, calidad y servicio. Las evaluaciones anuales ayudan a identificar a los proveedores más fiables y en los que se puede confiar en tiempos difíciles.
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Como empresario/a, debes crear interrelaciones con diversos proveedores, contratistas, partes interesadas, etc. que hayas identificado como importantes para la entrega de tu producto o servicio en el mercado. Si te saltas este paso desde el principio, es muy probable que tu empresa social fracase. A continuación se indican algunos aspectos importantes que hay que tener en cuenta para poder establecer relaciones sólidas con los socios de tu empresa social:
La cooperación basada en la igualdad de objetivos sociales puede conducir a unas condiciones económicas prósperas, pero si consideras esto como base principal de la propia asociación, debes asegurarte de que el compromiso de tu socio es a largo plazo;
Si has decidido trabajar con socios con los que compartes los mismos objetivos sociales, debes asegurarte de comprender su motivación inicial para apoyar la misión de su empresa social y el grado de arraigo de ese apoyo en tu propia entidad;
Asegúrate de entender cuáles son las necesidades de tus proveedores y qué es importante para ellos. Respeta siempre su forma de hacer las cosas e intenta cumplir sus procesos y plazos ya establecidos;
Mantén una comunicación periódica con tus proveedores para estar en contacto y discutir lo que funciona y lo que no, es decir, cuáles son las áreas de mejora. Mantener una buena conversación con tu proveedor puede ser útil, ya que os da la oportunidad a ambos de aportar comentarios y, probablemente, de encontrar nuevas formas innovadoras de reforzar vuestra cooperación;
Intenta reducir tus costes, comprende la forma de trabajar de tu proveedor y piensa en las formas en que se inclinará a bajar sus precios para ti. Por ejemplo, si su cooperación con tu empresa social mejorara su imagen entre la sociedad, podría pensar en ofrecerte un descuento para "devolverte el favor";
Como empresario/a social, la baza más importante que puedes utilizar para crear asociaciones sólidas con tus proveedores y socios es compartir el compromiso mutuo con una causa social. Si estás comprometido con una misión social común, compartes valores similares y tu socio cree en el enfoque que has elegido, tienes la oportunidad perfecta para atraerlos y mantenerlos cerca de tu empresa social. El mayor reto sería identificar quién está interesado en tu trabajo y cómo establecer una relación fructífera con esa entidad.
He aquí cinco reglas para gestionar con éxito las relaciones con los proveedores:
Comunicación – Esta es la clave del éxito de todas las relaciones. Debes ser capaz de expresarte con claridad y precisión, eligiendo los canales de comunicación más adecuados según la ocasión;
Respeto – Una relación en la que ambas partes se entienden y se respetan es ya una relación exitosa. A los proveedores les gusta trabajar con entidades que les aprecian por el valor que añaden a través de la cooperación con ellas. Además, el respeto ayuda a crear confianza y entendimiento mutuo, lo que puede proporcionar infinitas posibilidades de aumentar el rendimiento;
Apertura – Para ganarse el respeto, es importante que la entidad social y el proveedor sean abiertos y honestos entre sí. Esto significa que si hay un problema, debe ser abordado y resuelto adecuadamente. Mostrar el deseo de resolver los problemas significa que ambas partes expresan su voluntad de trabajar juntas y alcanzar los objetivos inicialmente establecidos;
Equidad – Si en algún momento el proveedor empieza a sentir que no se le trata de forma justa, es muy probable que se sienta insatisfecho con tu cooperación. Por el contrario, si tu colaboración se basa en una sólida confianza y equidad, el proveedor estará dispuesto a invertir más y a disfrutar de vuestro trabajo mutuo;
Condiciones - En la gestión de las relaciones con los proveedores, la relación se basa en un acuerdo contractual. Las condiciones contractuales establecerán lo que cada parte ha acordado hacer. Esto puede incluir precios, entregas y cantidades. Durante la vigencia del contrato, el comprador supervisará estas responsabilidades para asegurarse de que se mantiene el rendimiento acordado.