La gestión del tiempo y de los recursos forma parte de nuestra vida cotidiana, con citas que cumplir, eventos a los que asistir, tareas domésticas que llevar a cabo, actividades de ocio para disfrutar del tiempo libre, y mucho más. Para llegar a todas partes a tiempo y, preferiblemente, sólo cansarse al final del día, tenemos que gestionar nuestro tiempo y energía.
La gestión eficaz del tiempo y de los recursos es aún más importante en la gestión de nuestro trabajo y negocio, ya que estas actividades sólo ocupan una parte de nuestro día, pero si cometemos un error, puede afectar al resto de nuestras actividades personales y de ocio. El siguiente ejemplo muestra un caso práctico relacionado con el ámbito empresarial y la gestión del tiempo, cuya visión general te proporcionará información útil para entender la lección.
Tras varios meses de reflexión, Andrew decidió poner a prueba su idea de negocio en la realidad y, junto con dos amigos, crearon una empresa social. La organización comenzó a funcionar correctamente, cumpliendo sus pedidos con objetivos sociales. Sin embargo, a medida que iba creciendo la demanda de sus productos, Andrew se dió cuenta de que su trabajo era cada vez menos eficiente, las tareas se acumulaban, no tenía tiempo para su familia y su teléfono sonaba constantemente. Decidió entonces pedir ayuda a un experto para encontrar una gestión del tiempo más eficiente. El experto identificó los siguientes problemas:
Andrew aceptó las sugerencias y empezó a organizar su tiempo de forma diferente, y también se dio cuenta de que había tareas de las que no tenía que ocuparse directamente, sino que podían delegarse. De acuerdo con el resto del equipo de la empresa, se contrató a una secretaria para que se encargara de las llamadas telefónicas diarias y ayudara a sus compañeros en las actividades que podía realizar con eficacia.